La verdad es que no soy fanático del gobierno de Rafael Correa. Tuve la ilusión de que iba a ser bueno pero mis expectativas no se están cumpliendo. Pero no quiero hacer ningún ejercicio de evaluación ni de crítica. Solo quiero expresar mi indignación por la actuación de lo que ahora se llama Asamblea.
Mi indignación se da por el doble discurso que manejan. Cuando estaban aprobando el texto de la nueva constitución surgió un problema de tiempo. Se necesitaba más tiempo para discutir a profundidad ciertos temas. Pero el presidente opinó que no se podía jugar con el pueblo. Que el mandato eran máximo 8 meses y punto. Había que terminar sea como sea. Y como Alberto Acosta no aceptaba eso, lo barajaron.
En parte por la premura y en parte por su incapacidad, los Asambleistas decidieron incluir una disposición transitoria que daba un mandato claro. Un año para dictar algunas leyes. Llegado el año, oh sorpresa, las leyes no estaban. Y los payasos salen a decir que les parece una locura aprobar las leyes sin la debida discusión. Que el plazo no importa. Que lo más importante es que las leyes tengan un buen contenido.....
A lo mejor aprendieron la lección, digo yo. Pero hay un problema, que a algunos les parece de forma pero a mi no. Se supone que la Constitución hay que cumplirla. Los Asambleístas fueron elegidos con el mandato claro. Estaba escrito. Y claro, todos tenemos que cumplir la constitución. Pero el ejemplo deberían darlo las funciones del Estado.
Hoy no importa el plazo. Mañana no va a importar que un derecho del ciudadano haya sido conculcado. Hoy no importa el plazo, mañana no va a importar que un asesino acabe con la vida de alguien. Exagero? Un poco, pero no mucho.
Antes, tenían una justificación para no cumplir la constitución. Era mala, era neoliberal, era entreguista. Llegaron al poder diciendo que querían cambiarla. Pero ya la cambiaron. A su gusto porque lo hicieron sin oposición (bueno, solo su oposición interna). Pero, no importa, no hay que cumplir esta constitucion tampoco.
Nos quieren ver la cara de tontos
lunes, 19 de octubre de 2009
Arbitro hijueputa
Para algunos, la eliminación del Ecuador de la final del campeonato mundial está relacionada con aquel ser de vestimenta negra que arbitró el partido contra Uruguay. Al final de partido, el facebook estaba inundado de insultos a este señor.
La verdad es que me pareció un poco malo el señor. Fueron un poco absurdas las tarjetas amarillas que sacó a dos de nuestros jugadores clave. Y más que absurdas fueron injustas porque por cosas más graves no sancionó a los uruguayos. No cobró un penal a favor nuestro? El penal fue una mano y eso siempre será discutible. Sancionó un penal que no fue a favor de Uruguay? Muy difícil saber si no fue. A mi me parece que sí. Pero estoy seguro que si se hizo el loco ante un penal que le hizo Iván Hurtado a un Uruguay.
En resumen, este arbitro fue tan hijueputa como cualquier otro. Porque sinceramente parece que ese es el requisito fundamental para conseguir dicho trabajo.
Ecuador no clasificó por muchas razones. Este arbitro tuvo algo que ver pero muy poco.
Perdimos porque no hicimos los goles que teniamos que hacer. Es mentira que nos haya faltado gol. Hicimos casi los mismos que en las eliminatarias pasadas. Lo que no hicimos fueron los goles en los momentos adecuados. Nuestros delanteros no hicieron muy bien su trabajo. Muchos goles, la mayoría diría yo los hizo la media cancha.
Perdimos porque nuestra defensa falló en momentos clave. Al final de los partidos contra Argentina y Paraguay nos hicieron goles que no debieron hacernos. Ahí se perdieron 4 puntos que nos hubieran servido bastante.
Yo me río cuando dicen que el gol que nos hizo Uruguay fue por celebrar demasiado. Me parece risible la verdad. Ese gol era para celebrarlo. Igual celebramos cuando lo hizo Kaviedes la primera vez que llegamos al mundial. El problema es que no nos concentramos al reiniciar el juego. Pero insisto, no perdimos la clasificación en ese partido sino en todo el proceso.
Los jugadores experimentados dicen que nos faltó maña y picardía. Estoy de acuerdo.
Pero no es el fin del mundo. Tantas veces no fuimos al mundial y no pasó nada. Ahora lo importante es trabajar para poder llegar a otro mundial. Trabajar quiere decir que todos hagan lo que corresponde. Periodistas, dirigentes, jugadores, cuerpo técnico y aficionados. El objetivo es clasificar, pero lo importante, como nos dicen de pequeños es competir. Esforzarse al máximo. Nadie pide mas.
Y ojalá que no nos vuela a tocar otro árbitro hijueputa....
La verdad es que me pareció un poco malo el señor. Fueron un poco absurdas las tarjetas amarillas que sacó a dos de nuestros jugadores clave. Y más que absurdas fueron injustas porque por cosas más graves no sancionó a los uruguayos. No cobró un penal a favor nuestro? El penal fue una mano y eso siempre será discutible. Sancionó un penal que no fue a favor de Uruguay? Muy difícil saber si no fue. A mi me parece que sí. Pero estoy seguro que si se hizo el loco ante un penal que le hizo Iván Hurtado a un Uruguay.
En resumen, este arbitro fue tan hijueputa como cualquier otro. Porque sinceramente parece que ese es el requisito fundamental para conseguir dicho trabajo.
Ecuador no clasificó por muchas razones. Este arbitro tuvo algo que ver pero muy poco.
Perdimos porque no hicimos los goles que teniamos que hacer. Es mentira que nos haya faltado gol. Hicimos casi los mismos que en las eliminatarias pasadas. Lo que no hicimos fueron los goles en los momentos adecuados. Nuestros delanteros no hicieron muy bien su trabajo. Muchos goles, la mayoría diría yo los hizo la media cancha.
Perdimos porque nuestra defensa falló en momentos clave. Al final de los partidos contra Argentina y Paraguay nos hicieron goles que no debieron hacernos. Ahí se perdieron 4 puntos que nos hubieran servido bastante.
Yo me río cuando dicen que el gol que nos hizo Uruguay fue por celebrar demasiado. Me parece risible la verdad. Ese gol era para celebrarlo. Igual celebramos cuando lo hizo Kaviedes la primera vez que llegamos al mundial. El problema es que no nos concentramos al reiniciar el juego. Pero insisto, no perdimos la clasificación en ese partido sino en todo el proceso.
Los jugadores experimentados dicen que nos faltó maña y picardía. Estoy de acuerdo.
Pero no es el fin del mundo. Tantas veces no fuimos al mundial y no pasó nada. Ahora lo importante es trabajar para poder llegar a otro mundial. Trabajar quiere decir que todos hagan lo que corresponde. Periodistas, dirigentes, jugadores, cuerpo técnico y aficionados. El objetivo es clasificar, pero lo importante, como nos dicen de pequeños es competir. Esforzarse al máximo. Nadie pide mas.
Y ojalá que no nos vuela a tocar otro árbitro hijueputa....
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